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Las TINIEBLAS de tu MEMORIA NEGRA. Por Donato Ndongo-Bidyoco

03/09/2004 

Donato Ndongo–Bidyoco es un escritor y periodista nacido en Guinea Ecuatorial. Escribe relatos históricos, culturales, políticos y novela. Obras: Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial, Antología de la literatura guineana y Las tinieblas de tu memoria negra (finalista del premio Sésamo). Ha sido Director adjunto del Colegio Mayor Ntra. Señora de Africa de Madrid y del Centro Cultural Hispano–Guineano de Malabo. Actualmente vive en España por razones políticas.




DONATO NDONGO-BIDYOGO
Director del Centro de Estudios Africanos de la Universidad de Murcia

Donato Ndongo-Bidyogo (Niefant, 1950).

Integrante de la "generación perdida" como los ha llamado el poeta y novelista guineano Juan Balboa Boneke, Donato Ndongo nace en Niefang (Rio Muni) en 1950.Tras cursar sus primeros estudios en el colegio de los misioneros en Niefang, y los primeros cursos del bachillerato en el Centro Laboral "La Salle" en Bata, en 1965 se traslada a España para continuar el bachillerato. Obligado a permanecer en el exilio por la dictadura de Francisco Macías, se incorporó a la lucha para acabar con la dictadura.

Creador polifacético, periodista de formación y de profesión, Donato Ndongo ha "flirteado" con distintos géneros literarios (narración corta, poesía, ensayo y novela), antes de optar por el ensayo y la novela. Es un autor muy prolífico, como lo reflejan los títulos siguientes: Historia y tragedia de Guinea Ecuatorial (1977); Antología de la literatura guineana (1984); Las tinieblas de tu memoria negra (1987), Los Poderes de la tempestad (1997), España en Guinea (1998, coautor) y El África que viene (1999, coautor), además de una lista interminable de artículos aparecidos en revistas y diarios españoles, guineanos y africanos en general. En 1984 quedó como finalista del Premio Sésamo de novela.

Durante su estancia en España, fue director del Colegio Mayor Universitario Nuestra Señora de Africa de Madrid, al que convirtió en uno de los centros más activos de divulgación de la cultura africana no sólo de la Villa y Corte, sino también de España.

Cuando volvió a Guinea en 1985, fue nombrado Director adjunto del Centro Cultural Hispano-Guineano de Malabo, cargo que desempenó hasta su dimisión en abril de 1992. Luego pasó a ser corresponsal y representante de la agencia de prensa española EFE para toda África Central, con residencia primero en Malabo y después en Libreville (Gabón). Es autor de un poemario inédito por pudor, Olvidos. En la actualidad, Donato Ndongo vive exiliado en España donde es comentarista de política africana en la revista Mundo Negro y en Radio Exterior de España.

Desde enero del 2000 es director del Centro de Estudios Africanos de la Llniversidad de Murcia. Ha dado numerosas conferencias en universidades y centros de Europa, África y América.

Donato Ndongo-Bidyogo
email: ceafrica@um.es







Las TINIEBLAS de TU MEMORIA NEGRA


Las tinieblas de tu memoria negra es el primer libro de la trilogía Los hijos de la tribu, que cuenta la historia de una generación de guineanos a través del colonialismo, la independencia, la dictadura y el presente de Guinea Ecuatorial. Es la conmovedora y sorprendente historia de un niño guineano, a través de cuya visión se nos muestra la realidad del país. Sigue el ritmo y las formas narrativas de la tradición oral africana. Impactante.


Tu tío Abeso quería que fueras tan buen cazador como él, y te llevaba con frecuencia a mirar y repasar las trampas que tenía construidas en el bosque. A veces encontrabais una gineta atrapada, o un antílope, o un puercoespín. Otras veces te llamaba cuando iba a cazar con la escopeta, mataba tucanes, jabalíes y hasta elefantes y cocodrilos. Le veías apuntar, contenidos los alientos, te cobijabas a sus espaldas o corrías detrás de un árbol (…).

Caminabais a veces todo el día siguiendo las huellas de una manada de elefantes, o te paraba el tío de repente y le notabas tenso, atento a un sonido que poco a poco se hacía perceptible para ti casi en el mismo momento en que veías a la víbora cornuda acechando vuestros movimientos. Pero ni te cansaba ni te daba miedo porque esas salidas te gustaban, pero sobre todo porque el tío te transmitía su seguridad.

El tío Abeso era mayor que tu padre, el depositario de la tradición familiar, el jefe natural de nuestra tribu y de vuestro linaje. Te contaba cómo Motutu ma Mbenga, tu bisabuelo, había venido para establecerse donde vivíais, fundando el pueblo y poniéndolo bajo la protección de su animal totémico, el caimán: un caimán le había ayudado a cruzar el río Ntem al abuelo de tu padre, quien había sido vencido por los conquistadores franceses muchísimos años antes y había tenido que huir hacia el sur.

El caimán era uno de vuestros tabúes, el más importante, protegía a los jefes y ancianos de tu linaje, a los niños y a las mujeres embarazadas, os preservaba de las maquinaciones de los brujos enemigos y de los espíritus adversos, y era el celoso protector de la intangibilidad de vuestras propiedades, tanto de la individual como de la comunal de todos los descendientes de Motutu me Nbenga (…).

Tu tío te confirmó como heredero de la tradición, y ello fue al pie del gigantesco ekuk que se elevaba sobre la tumba de los jefes de la tribu, y ese poder que recibiste debes trasmitirlo a tu vez a un sucesor elegido por ti y admitido por la tribu, y mientras estés ungido por la fuerza misteriosa, mágica y peligrosa de la tribu, debes velar por su seguridad, por su prosperidad, por su bienestar, y trabajar incansablemente por su esplendor, permaneciendo en continua vigilancia contra el fracaso y las flaquezas.

Y el tío tomó el tucán, lo descabezó con sus manos y su sangre roció tu cabeza y todos permanecieron en silencio mientras la sangre del tucán bajaba por todo tu cuerpo (…). Eras feliz, recuerda, y la lenta brisa iba secando la sangre de tu cuerpo, y aprendiste a soportarlo todo.

A pesar de tus cortísimos trece años tuviste la convicción de que, aunque te fueras para siempre mucho más allá del mar, siempre tendrías dentro de ti el espíritu de la tribu, siempre oirías la llamada susurrante de la tribu.

Donato Ndongo
Las tinieblas de tu memoria negra
Etnicos del Bronce





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